Este ritual no es un juicio, ni una lista de tareas para «mejorar». Es, por el contrario, una tregua. Es el momento de soltar las maletas y reconocer que aquello que hemos evitado —nuestra tristeza, nuestra vulnerabilidad, nuestros errores o nuestros miedos— no son enemigos a vencer, sino partes exiliadas de nuestro ser que están esperando permiso para volver.
Hoy dejas de ser el perseguidor y el perseguido. Hoy decides que no hay lugar más seguro que tu propia presencia. Al sentarte con tus sombras desde la compasión, no estás buscando repararte, porque nunca estuviste roto; estás, sencillamente, regresando a casa.
Intención
Reconocer las partes de ti que has evitado y sentarte con ellas desde la compasión, no para cambiarlas, sino para regresar a casa
Busca un espacio en silencio.
Coloca una vela blanca o beige (símbolo de presencia).
Ten cerca un cuaderno o una hoja..
Antes de comenzar,
coloca una mano en el pecho y otra en el vientre.
Respira profundo 3 veces.Susurra:
“Hoy no vengo a exigirme.
Hoy vengo a escucharme.”
2. El encuentro (eco de honestidad)
Cierra los ojos y pregúntate sin prisa:
¿De qué parte de mí he estado huyendo?
¿Qué emoción he postergado sentir?
¿Qué verdad pide ser mirada con ternura
No respondas desde la mente.
Deja que el cuerpo hable primero.
Permite que llegue una palabra, una imagen o una sensación.
Esa es la parte que espera.

3. Sentarte contigo (acto Alavitae)
Escribe en tu cuaderno:
“La parte de mí que he evitado es…”
Luego completa:
“Hoy me quedo contigo, incluso si duele, incluso si no entiendo.”
Coloca ambas manos sobre el corazón y repite en voz baja:
“No te abandono más.”
Permanece en silencio 2 minutos.
Respira.
Nada más.
Hoy vengo para esta contigo
“Hoy no vengo a exigirme.
Hoy vengo a escucharme.”
4. Integración
Visualiza cómo esa parte de ti se acerca y se sienta contigo.
No la sanas.
No la corriges.
Solo la habitas.
“Reencontrarme no es volver a quien era… es aprender a habitar quien soy, incluso cuando aún me estoy entendiendo.”

mantén esa quietud, abrazate y cada dia enamórate de ti ……
“Cierro este espacio volviendo a mí… no como alguien que ya sanó, sino como alguien que decidió no volver a abandonarse.”
“Me habito.
No perfecto, no completo…
pero presente.
Y hoy, eso es suficiente.”

nos vemos en el siguiente eco que cada dia estes mas cerca de ti y menos ruido
